Así es, éste es el número de personas en estado etílico que fueron retiras de las calles de Latacunga durante este fin de semana. En palabras de la propia Intendenta de Policía de Cotopaxi, la ciudad parecía una gran cantina pública.
Si bien es cierto un fiesta popular conlleva un festejo masivo donde el alcohol es un componente determinante; pero el caso es que los niveles de consumo y exceso registrados el viernes y sábado pasados, superaron cualquier cálculo, hecho que preocupó a las autoridades de control.

Se recordará que  para controlar las fiestas de la Mama Negra se desplegó un importante contingente de fuerzas del orden, entre los que destacaron 300 uniformados, personal de la Intendencia, Comisaría, jefes y tenientes políticos de los diferentes cantones y parroquias. Todos a fin de cuentas concentrados a retirar a 12 mil  libadores de las calles, cuando su función primordial era dar seguridad a la ciudadanía.
El próximo fin de semana la ciudad deberá enfrentar otro desafuero como éste, cuando el objetivo principal era festejar a la Virgen de Mercedes en medio de algarabía de sus hijos por el fin de la pandemia. (O)