18 mil hectáreas de páramos perdidos en Cotopaxi

En el 2004 la cobertura de páramos en Cotopaxi era de un 18%, y en el 2013 redujo a un 15% teniendo una pérdida del 3% representado en 18 mil hectáreas. Actualmente el programa Yakupak Wasi de la Prefectura de Cotopaxi trabaja en la gestión integrada de recursos hídricos a nivel provincial.

Esta propuesta tiene tres ejes fundamentales: Capacitar a la ciudadanía en temas de agua y uso eficiente del recurso, generar conocimiento del estado de las fuentes hídricas de Cotopaxi y nuevas tecnologías para optimizar el uso del mismo y generar política pública para la protección de recursos hídricos.

Hoy por hoy la preocupación es proteger a las fuentes de recarga hídricas. Camilo Zapata, encargado del proyecto institucional, explicó que en la provincia la cobertura de páramos en el 2004 era de un 18%, sin embargo, en el 2013 este porcentaje redujo a un 15%.

Es decir, durante los nueve años hubo una pérdida del 3% representado en 18 mil hectáreas. Estos datos lo obtuvieron a través de un estudio de imágenes satelitales y para llegar al 2020 aún se desconoce cuánto más se ha ido perdiendo.

En el 2010 en el último censo Cotopaxi tenía una población de aproximadamente 406 mil habitantes, pero las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) para el siguiente año en esta misma provincia se estima que habrá 470 mil habitantes.

Lo que quiere decir que en los últimos 10 años ha habido un crecimiento poblacional de 70 mil nuevos cotopaxenses. A decir de Zapata hay más gente y más necesidad del recurso hídrico, pero cada vez tenemos menos páramos, que es una fuente para riego y consumo humano.  

El crecimiento de la frontera agrícola hace que se deteriore el páramo y a la par la ciudadanía consume más carne lo que hace que haya más zonas de pastoreo.  En el 2013, el 20% eran pastizales más que el páramo.

Mientras tanto, la siembra de árboles de pino que tiene un interés económico mata dicha área al disminuir el poder retentivo del agua y cuando este es cosechado el terreno ya no tiene la misma utilidad.

Ahora la intención es trabajar con estrategias y proteger las zonas que aún existen, por ello que la Prefectura está apoyando a Senagua para definir zonas de protección hídrica. Además, entre los propósitos es que las comunidades entiendan que si dañan su páramo para futuro no tendrán el líquido vital, a la par trabajando para generar mancomunidades y consorcios para que varias provincias se agrupen y así generar un fondo para el agua que sea administrados de manera democrática y consciente. 

De la mano está visualizar las necesidades específicas de los sectores para las medidas de compensación. En Aláquez, por ejemplo, las comunidades crearán un plan de manejo de páramos e indicarán sus necesidades para que la entidad pueda retribuir. En esta parroquia en los últimos 4 años se ha invertido cerca de 2 millones de dólares en proyectos de riego.

 Alternativas

La gente en la ciudad también debe cumplir un hábito importante en cuando al uso adecuado del elemento para ello se ha creado un programa radial denominado “Yaku y vida” donde semanalmente expertos en recursos hídricos, expresan argumentos referentes a este tema y la finalidad es apuntar a la concienciación.  

En esta misma línea se hará una muestra fotográfica denominada “Tibopugyo”, el fin es que la población observe y genere conciencia para esto el aliado estratégico es La Gaceta que ayudará con las fotografías antiguas. “Se quiere que la gente vea como estaban los recursos hídricos en el pasado y como están ahora”. 

También Zapata detalló que están trabajando en dos momentos: uno mejorar la tecnología de riego y generar sabiduría sobre el uso.

En los últimos años se invirtieron 27 millones de dólares en riego para ser cambiado el sistema por inundación a aspersión que utiliza una décima parte de la cantidad de agua.

Dato

A nivel mundial sólo el 30% del agua se utiliza en las ciudades y el 70% para la agricultura. (I)