Según datos de varias asociaciones de avicultores, durante el 2019 se registraron alrededor del 35% de quiebras, en empresas avicultoras, especialmente en lo que corresponde a pequeños y mediados productores, según los entendidos, esto se debe a la exagerada fluctuación en el precio del maíz y la soya.
Todo este problema nace cuando el exmandatario Correa, hizo supuestamente de manera acertada los centros de acopio para recoger y negociar el maíz de los diferentes productores ecuatorianos, hasta ahí todo era perfecto; pero en qué terminó este maravilloso proyecto, como todo lo que ha pasado por manos del correato, estos centros de acopio terminaron en manos de unos pocos vivísimos que ponen el precio que les da la gana y negocian como quieren, teniendo como antecedente que como requisito para los productores de proteína animal, es decir los avicultores y demás, tiene que comprar este producto obligatoriamente a los productores de maíz ecuatorianos, siendo el precio tres veces mayor que el del maíz importado y tomando en cuenta que este país no puede competir con el contrabando de nuestros vecinos del norte y el sur, justamente porque los dos países, se encuentran en tratados de libre comercio y tiene un costo de producción tres veces menor al nuestro.
Es por eso que al igual que la gasolina, el diésel y muchos productos más, al no ser competitivo con nuestros vecinos y estar dolarizados, somos el paraíso del contrabando, que está terminando por completo con la industria nacional, que no puede salir, adelante por esa absurda política de Estado que pulveriza con el empleo de los ecuatorianos.(O)