A pocas horas de haberse iniciado el nuevo período de la Asamblea Nacional de nuestro país se produjo la primera separación de un asambleísta del partido por el que fue elegido para esa dignidad, al mejor estilo de la vieja partidocracia.

Como siempre sucede en estos casos el separado de uno de los partidos políticos representados en la Asamblea justifica su separación indicando que existen graves discrepancias  con los directivos del partido y especialmente con la directora y a su vez asambleísta.

De esta manera  este tipo de actuaciones dejan claro lo que es la política en el Ecuador, llegan con el respaldo de un partido político, ganan las elecciones y cómodamente se separan del partido y se quedan de ‘independientes’.

Cómoda posición para estar  de un lado a otro, para estar libres de ataduras político-ideológicas y de cumplimiento de los principios y objetivos que tiene determinado partido político o movimiento que actúa en la Asamblea Nacional.

Libre para respaldar las posiciones que son ‘buenas para el pueblo’, para respaldar las posiciones vengan de donde vengan, quedan libres para hacer lo que mejor les parezca para sus intereses particulares y no del pueblo ecuatoriano.

Uno de los denominados ‘analistas políticos’, ‘expertos políticos’, señala que este no será el primero ni el último caso en la actual Asamblea Nacional, que debemos prepararnos para mirar y admirar este tipo de comportamientos.

Separaciones o abandonos que se producirán por no estar de acuerdo con los directivos, por discrepancias con los miembros del bloque; por actitudes políticas irreconciliables, como matrimonio mal habido.

Como está estructurada la Asamblea Nacional, en la que el movimiento de gobierno tiene la mayoría, no es nada raro que en las próximas semanas otros asambleístas se den cuenta de que existen discrepancias con sus directivos y colegas.

Actualmente el movimiento de gobierno tiene una considerable mayoría en la Asamblea; en las próximas semanas se pueden producir algunos abandonos por las razones ya señaladas y en algún momento podrían hasta perder esa mayoría.

El movimiento de gobierno tiene 74 asambleístas, de los cuales 24 fueron elegidos en alianzas con otros partidos o movimientos; en total  son 50 asambleístas ‘puros’ de PAIS. Con unos cuatro menos perderían la mayoría.

Lo que decimos no está lejos de transformarse en realidad, en nuestra política todo puede pasar, como ha pasado en varias oportunidades, el movimiento de gobierno en  la asamblea que concluyó hace varios días, perdió a varios  asambleístas.

La primera separación de un asambleísta del partido político por el que fue elegido, se produjo a las pocas horas de iniciado el nuevo período de la asamblea, ojalá no sea un mal ejemplo y que los  representantes del pueblo actúen coherentemente.(O)

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