Los niveles de violencia son altos en la provincia.  Foto: Internet

Las víctimas suelen retirar la denuncia, por varias causas. El sustento económico es la principal.

De un 100% de las denuncias por violencia de género, que ingresan a la Defensoría del Pueblo, en Cotopaxi, al menos un 50% no concluyen el proceso. Son suspendidas a la mitad o antes cuando se pone en riesgo la “estabilidad”.

Santiago Burbano, principal de la Defensoría del Pueblo en Cotopaxi, estos trámites entorpecen su culmen, cuando se materializa la posibilidad de un encierro del agresor. Explicó que esto ocurre con las denuncias por violencia doméstica a mujeres.

A veces el proceso se rompe, debido a que se llegan acuerdos internos, pero en otras ocasiones, es porque la ausencia del esposo, conviviente, novio, podría significar la ausencia de los ingresos económicos que éste provee.

“Muchas veces el hombre es el que provee el hogar, y al ver que este puede quedar privado de su libertad, significa que por días, semanas, meses o años este dinero dejará de ser el sustento del hogar.

Este cuadro se genera dentro de las sociedades machistas, “si una mujer no trabaja, es debido que no tuvo la oportunidad de estudiar, por la economía o por la ausencia de oportunidades. La mayoría dentro de hogares opresores no estudia pues su pareja no se lo permite”, explicó, Mary Guijarro, socióloga.

De acuerdo a la experta, es un patrón común que dentro de los hogares donde hay violencia física que conlleve a una denuncia, hay hombres limitantes; estos no permiten el desarrollo laboral y profesional de la pareja, con el afán de volverla dependiente.

Cumplida la misión, se dan casos donde la mujer se ve forzada a levantar las denuncias para evitar que la estabilidad económica del hogar, de la cual depende la alimentación, estudio y sustento de sus hijos, quede en riesgo.

“Aquí queda claro un mensaje para las mujeres; si sus parejas no permiten que tenga autonomía financiera, no es saludable”. De acuerdo a la Socióloga, las parejas saludables, son las que impulsan a sus parejas a crecer, no a depender. (I)