Es verdad que es cuestión de que todos pongamos una mano para que el país salga adelante, es correcto, el país no puede volver a ser gobernado por las grandes mafias de delincuentes de gobiernos pasados, pero tampoco podemos estar impávidos ante la ola de terror que se vive día tras día.
Las consecuencias de que en años pasados no se paró al narcotráfico, ni a la cantidad de corrupción en las altas instituciones como Asamblea General, la Judicatura, Contraloría, Policía, Ministerios, e inclusive el Gobierno Central, es el fruto que estamos cosechando hoy.
Estamos en una cuerda floja, la que en cualquier momento puede romperse. Es una situación muy difícil y que el pueblo que no goza de seguridad, salud, trabajo y educación total, está abrumado y no tiene a dónde ir.
¿A dónde vamos a parar? Esa es la pregunta que yo les hago en éste momento a las autoridades, y también a las fuerzas políticas que les falta mucho para poner en orden la casa.
¿Qué es lo que el pueblo realmente quiere? Por lo pronto se pongan de acuerdo todos los altos mandos que nos gobiernan, que se coloquen bien la camiseta de EL ECUADOR y no de los intereses propios, sino de todos quienes luchamos día a día por un mejor mañana.
Este es el momento de reflexión para todas las autoridades, quienes están en sus puestos para trabajar por cada uno de nosotros.
Los ecuatorianos estaremos atentos y no dejaremos que por un grupo de gente que no quiera hacer bien sus labores, paguemos las consecuencias. (O)