Washington Salvador, superior del convento de La Merced en Latacunga.

Esta celebración es un día dedicado a la conmemoración de los fieles difuntos a pedir por todas las almas, y por el resguardo de las personas que han pasado a la vida de plenitud, es un día de oración, de reflexión y preparación para la fiesta de todos los santos.

La fiesta de todos los santos hace referencia a que todas las personas hombres y mujeres tienen una semilla de santidad, desde el momento de procreación se tiene el don de la fe y el don de la esperanza, todos tienen derecho a vivir una vida de santidad.

Washington Salvador, superior del convento de La Merced en Latacunga, dio a conocer que desde el 24 de octubre se realiza una novena en honor a todos los fieles difuntos para celebrar el día 2 de noviembre la fiesta de todos los difuntos con toda la eucaristía.

La iglesia de la Merced realiza eucarísticas con un aforo de 60 personas, siguiendo las normas de bioseguridad establecidas por el COE Nacional. Las misas virtuales continuarán a través de las plataformas digitales.

Para evitar la aglomeración y prevenir posibles contagios, la comunidad puede realizar oraciones por el descanso eterno de sus seres queridos desde sus hogares con toda la fe del caso.

Lo importante en esta fecha es estar en el hogar y pasar con la familia lo que incrementa la comunicación, además ayuda a prevenir posibles contagios en lugares y situaciones que no son necesarias al momento, saber esperar con paciencia el tiempo traerá con las nuevas experiencias y situaciones. (I)