En 2020 escuché la propuesta de un ingeniero latacungueño sobre la agricultura Eco Amigable, en este artículo analizaremos brevemente de qué se trata y por qué la puesta en marcha de este concepto le beneficiaría al Agro, una industria que en los sectores rurales ha sido relegada por años en Ecuador.

La iniciativa nace de Oswaldo Coronel, un ingeniero que lleva una vida ligada al Agro, lo que a mi criterio le permitió palpar la realidad y desarrollar una propuesta innovadora para el sector agroindustrial, transformar esta idea en un proyecto de ley es una meta ambiciosa  que se alinearía a los objetivos como país y por supuesto a los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible), no se me ocurre que esta propuesta podría salir de un mejor lugar sino del centro del país porqué somos por llamarlo de una forma coloquial “El huerto del Ecuador”, por la infinidad de productos que salen de esta tierra hacia la canasta de todos los ecuatorianos.

Para que un proceso sea sostenible debe satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y futuras, y al mismo tiempo garantizar la rentabilidad, la salud ambiental, la equidad social y económica.

La alimentación y la agricultura sostenibles contribuyen a los cuatro pilares de la seguridad alimentaria —la disponibilidad, el acceso, la utilización y la estabilidad— y a las tres dimensiones de la sostenibilidad —ambiental, social y económica, este es el concepto de sostenibilidad que da la FAO en su página oficial.

La  agricultura Eco Amigable no se limita solo a garantizar el aprovisionamiento de un producto, va más allá y a largo plazo busca optimizar el uso de los recursos de los cuales depende (agua, suelo, fertilizantes, energía, inversión, etc.), se adapta a las condiciones de cada entorno lo que incluso conlleva a la creación de empleo, al crecimiento económico y un mayor desarrollo en la región.

Dentro los de los beneficios que identifica la UE al aplicar la agricultura Eco Amigable tenemos:

·     Mitigar los efectos del cambio climático.

·     Independencia de las comunidades  (desarrollo de las zonas rurales en torno a los productos de su región).

·     Protección de los recursos naturales.

·     Mejorar la calidad de los alimentos.

·     Favorecer la biodiversidad medioambiental.

·     Relocalizar los sistemas alimentarios donde existe pobreza y hambre.

Para un manejo sostenible se debe involucrar la tecnología y la política con el fin de crear un proceso que sea técnica y económicamente viable que incremente la producción para satisfacer la demanda creciente de alimentos , no degrade al medio ambiente, cuide la fertilidad de la tierra y provea alimentos sanos, seguros y a un costo asequible.

Proponer ideas claves es el primer paso en el largo camino de buscar el beneficio común, incorporar las necesidades de los distintos frentes productivos en  una ley o un marco regulatorio es primordial para generar lineamientos que permitan desarrollar planes y procedimientos, considerando que las leyes son el primer instrumento para generar un cambio real  a través de la inversión pública, instrumentos de fomento, incentivos tributarios y, sobre todo, de regulaciones.

Las leyes en principio no dan una hoja de ruta, pero dan un punto de partida donde las regulaciones juegan un papel fundamental, puesto que condicionan el comportamiento de todos los actores públicos y privados, económicos y sociales, por eso es clave que los instrumentos que apoyan la toma de decisiones regulatorias sean un reflejo de las prioridades y las preocupaciones del sector del Agro, de esta forma se garantiza que los esfuerzos y recursos solucionen una problemática real palpada en territorio y no desde la percepción de un escritorio.

Los cambios positivos se deben dar en el presente, ahora tenemos opciones, es cuando debemos trabajar mancomunadamente para alcanzar el objetivo común de llevar una vida próspera con respeto a los demás y a nuestro planeta Tierra.

La iniciativa de un proyecto Eco Amigable calza perfectamente en nuestra realidad y beneficiaría a las comunidades campesinas que basan su economía íntegramente en el Agro. (O)