La visita del Ministro de Gobierno al CPL Cotopaxi, puso en evidencia las enormes falencias de este centro de reclusión, que alberga 5.100 reos, cuando tiene capacidad para 4.600 privados de libertad.

Lo cierto es que la realidad es escalofriante, el 60% de las cámaras de seguridad están fuera de servicio, después de un amotinamiento anterior, por lo que se habla de que es emergente rehabilitar esta área de seguridad.  

Otro es el caso de los escaners que se encuentran al ingreso del centro carcelario, también fuera de servicio, lo que ha permitido el ingreso irregular de armas, objetos cortopunzantes, tecnología de comunicaciones y más.

El hecho es que debe haber un cambio radical en el manejo de los centros carcelarios del país, pues la realidad del CPL Cotopaxi se replica a nivel nacional, con pocos recursos materiales y humanos.

Lo más preocupante es la indefensión en la que se encuentran la gran mayoría de reos, aquellos que cumplen su condena, lejos de las mafias y de la violencia brutal y que se encuentran en medio de guerra violenta de pandillas. 

Hay que tomar  medidas emergentes. (O)