En la plaza Rafael Cajiao (El Salto) se realizó la demostración en un torno. FOTO M.S. LA GACETA

Desde la parroquia La Victoria del cantón Pujilí, llegó a Latacunga una demostración sobre la elaboración de cerámica en el torno. Oficio que ha permitido a los artesanos crear toda clase de enseres y adornos, pero dice que son sujetos a la competencia desleal lo que hace que el precio no sea valorado como tal.  

El proceso inicia desde la elaboración del material que es extraído de las minas de la parroquia El Tingo- La Esperanza, la materia prima es procesada para obtener una pasta tipo plastilina y poder ser moldeada; previamente es secado, triturado y mojado.

Con un torno rudimentario a patada, en la plaza de El Salto en días anteriores se hizo una muestra en vivo sobre el trabajo de los artesanos que se ha convertido en su filosofía de vida. Para muchos es una herencia dada de sus abuelos y sobre todo es adoptada por una cultura que lo rodea.

Henry Gamboa, desde los 9 años, se adentró a este conocimiento, pero desde hace cinco años decidió emprender, lo que le faculta tener 15 años de experiencia, pero su aprendizaje lo fue especializando en colegios de cerámica.

Las obras que son objeto de su trabajo tiene un acabado tipo cerámica, pero en alfarería. Con el avance de la tecnología los talleres se han ido modernizando al adquirir los tornos eléctricos que les accede avanzar en la elaboración entre 700 a 1000 piezas en el día, mientras que en los tonos manuales alcanzan cerca de 200. Además del cansancio físico que implica en el momento de maniobrar con el pie.

La familiaridad y la experiencia es lo que les aprueba dar a la obra un moldeado adecuado, se pueden hacer figuras cilíndricas, pero para obtener siluetas cuadradas o rectangulares se utiliza placas dependiendo del pedido del cliente.

Después de plasmar una infinidad de detalles que va más allá de la mirada es necesario innovar dijo Gamboa. “Porque lo tradicional no es muy acogido”. Por ello sacar para él sacar nuevos modelos y adentrarse en nuevas técnicas y colores es necesario y la vez, les faculta competir con el mercado internacional sobre todo con el precio.

Colombia y Perú conservan grandes industrias lo que le impide al artesano surgir y la competencia desleal ha hecho que muchos tengan que abandonar su trabajo y ocuparse en la construcción, agricultura, plantaciones, entre otros. Según el joven anteriormente eran cerca de 200 personas dedicadas a este oficio y ahora son aproximadamente 50 artesanos.

Para tratar de rescatar este oficio los alfareros todos los domingos hacen una feria en el parque Central de La Victoria; pero con recursos propios “no habido el apoyo incondicional de las autoridades, incluso cobra para dar un permiso”.

En busca de ampliar el empleo del barro Cecilia Acosta junto a su esposo han decidido hacer casas que son empleados para un mini nacimiento o adorno para el jardín. Pese a ser una actividad difícil de hacer realizan entre 10 a 15 casas en dos días, Acosta desde los 13 años también incursionó en la alfarería.

Por otro lado, Sara Yánez, elabora artesanías y para completarlo elabora duendes de porcelana fría, se demora entre una semana y debe esperar hasta que se seque para poderlos armarlos, aprendió la actividad cuando contrajo matrimonio. (I)