Si bien es cierto que Latacunga se ha hecho famosa por el tema de la Mama Negra, una tradición que estuvo prácticamente a punto de desaparecer a inicios de los años sesenta; pero por la magnífica idea e iniciativa de la directiva del Barrio Centro de la ciudad, se la recreó por las fiestas novembrinas, de tal manera que, no solamente que la resucitaron, sino que la hicieron Patrimonio Nacional, como lo hemos dicho en algunas ocasiones, hoy todas la fiestas de los diversos pueblos de esta provincia son obligatoriamente con Mama Negra.
Los monumentos principales en esta ciudad son dedicados a los personajes de la Mama Negra, en lugar de recordar y reconocer a muchísimos prohombres, que ha dado esta tierra y de los que debería haber un justo reconocimiento.
Sorprende que más relevancia tiene una fiesta popular, a tal punto que la Sesión Solemne del 11 de noviembre, aparte de que no contó con la presencia de ningún representante importante del gobierno, no duró ni la tercera parte de lo que significó el cambio de mando de la Mama Negra, algo absurdo y que demuestra lo equivocados que estamos en esta ciudad, al no dar el verdadero valor que tiene esta fecha y a los que han sido verdaderos actores del engrandecimiento de esta antigua Latacunga. Algo que deben evaluar con mucha seriedad las autoridades.(O)