Da verdadera lástima, pero sobre todo preocupación al ver como en nuestra provincia se ha perdido total calidad de vida, gran parte de las noticias que estamos generando como medio de comunicación, son temas delictivos, suicidios o accidentes.
Si tomamos alguna edición de hace una década atrás, las noticias son completamente diferentes, las mismas, más se enfocan en temas de desarrollo y muy raro es ver crónica roja que hoy es el pan nuestro de cada día.
Ya no sabemos ni siquiera cuántos suicidios hay, en lo que va del año, ya son más de dos decenas de estos dolorosos actos que no son otra cosa, que indicativos de la difícil situación económica y la descomposición social actual.
Sin duda que la cárcel impuesta en nuestra ciudad, se convirtió en la piedra en el zapato de los latacungueños, este lugar está generando continuamente violencia y atrayendo una pésima energía para nuestro medio, en donde como nunca antes, se ven una serie de delitos graves, que no se conocían y que están acabando con la tranquilidad de la que fue una de las ciudades más pacíficas y sanas del país.
Esta ciudad y provincia necesitan de manera urgente, la mano dura de las autoridades, necesitamos un representante del gobierno que ponga en orden la casa, aquí se ha pisoteado la dignidad del latacungueño, imponiéndonos lo indeseable y nadie dice ni hace nada al respecto, para recobrar la tranquilidad que siempre nos caracterizó.(O)