Dentro de la parte urbana escasa demanda de pasajeros en los buses.

Dentro de esta nueva normalidad en Latacunga, se evidencia escasa demanda de pasajeros, las unidades trabajaron bajo estrictas medidas de bioseguridad.

Luego de tres meses de confinamiento por la emergencia sanitaria que vive el país, el cantón Latacunga, inició este lunes 15 de junio del 2020 a vivir su nueva normalidad, una vez que el COE Cantonal resolvió el cambio de semáforo a amarillo.  Significó que varias actividades se reinicien en la ciudad, pero bajo estrictas medidas de bioseguridad: uno de estos sectores fue el transporte urbano, que volvió a circular por las calles de la ciudad luego de tres meses.

En un recorrido realizado por la urbe se observó que las unidades regresaron a las paradas a la espera de poder movilizar a los ciudadanos a sus diferentes sectores, sin embargo, el número de personas que hicieron uso del transporte urbano fue mínimo; en algunas de las rutas los buses trabajaron con contadas personas y en algunos casos circularon vacíos. 

Jorge Pantusín, presidente de la Cooperativa de Transporte Urbano “Sultana del Cotopaxi”, indicó que en las rutas de la parte rural del cantón sí hubo pasajeros, lo contrario fue en las rutas urbanas, esperan que con el paso de los días vaya mejorando la afluencia de pasajeros, y permita al dueño de la unidad por lo menos poder obtener dinero para poder pagar el combustible y al chofer, pero consideran que trabajarán a pérdida, pero somos positivos que esto va a cambiar, aseguró. 

Entre las razones que afectan al poco número de usuarios dentro del transporte urbano está, que las personas tienen temor de subir a un bus por miedo a contagiarse del virus, a ello se suma que los estudiantes de escuelas, colegios y universidades no están acudiendo a las instituciones educativas, sector que genera movimiento en la ciudad. 

Las unidades tanto de Citibus y Sultana del Cotopaxi a partir de este lunes trabajaron al 50% de su aforo, es decir un pasajero por asiento, todo bajo estrictas medidas de bioseguridad, cada bus cuenta con una bandeja de desinfección de calzado, una de secado, gel y alcohol para uso del usuario, uso de mascarilla, aislamiento del chofer, desinfección del dinero, ventanas abiertas de los buses, cero vendedores ambulantes, prohibido comer dentro del bus, continua desinfección interna del bus, fumigación de las unidades luego de cada vuelta, para ello están estableciendo lugares específicos para este trabajo, todo estas medidas están destinadas a dar seguridad al usuario y evitar nuevos contagios con el virus.