Ángela Narcisa Mancero Lucio, docente con discapacidad física se dedica a la enseñanza desde hace 27 años, actualmente es maestra de Cultura Estética en la Unidad Educativa Narciso Cerda Maldonado del cantón La Maná, provincia de Cotopaxi, en este plantel ha impartido sus conocimientos y experiencias cerca de dos décadas.

De lunes a viernes se levanta muy temprano para organizar las tareas del hogar y luego ingresar a las clases virtuales. Con toda la energía y actitud positiva se sienta frente a una mesa, enciende el computador y la cámara y es ahí donde la “magia comienza”, asegura la maestra.

“De niña siempre me gustaba jugar a dar clases y fue así como decidí inclinarme por esta bella profesión, tengo una profunda admiración hacia todos mis compañeros maestros y maestras, considero que nosotros tenemos una enorme responsabilidad de formar la mente y la personalidad de los niños, niñas y jóvenes. Los primeros días del confinamiento fue inevitable sentirme nerviosa pues no estaba acostumbrada al uso constante de la tecnología, hoy ya la domino y aprovecho las diferentes herramientas para enseñar a mis pequeños”, señaló Ángela.

Doménica García, estudiante de 7º año de Educación General Básica (EGB) indicó que la profesora no le pone límites a su discapacidad: “Es una maestra que utiliza diversas estrategias pedagógicas, como videos, imágenes, fichas, pizarras digitales e interactúa en los diferentes grupos de WhatsApp, para así tener contacto permanente con todos los estudiantes en esta emergencia sanitaria que atravesamos”.

Para Viviana Luna, estudiante de 6º año EGB, tener maestras como ella les motiva a cumplir sueños y trazar nuevas metas: “A la profesora le gusta realizar actividades lúdicas y recreativas para animarnos y así estar predispuestos a trabajar durante la jornada, realmente es un ejemplo para seguir”, mencionó.

Esta cartera de Estado trabaja en el fortalecimiento de la Educación Inclusiva, con el propósito de permitir que tanto los docentes como los estudiantes se sientan cómodos ante la diversidad y la perciban no como un problema, sino como un desafío y una oportunidad para enriquecer el entorno de aprendizaje.