La globalización une a todo el planeta, y es en situaciones como la de la guerra entre Ucrania y Rusia que nos damos cuenta de la gran dependencia que tenemos entre todos.
En nuestro país muchos reclaman, de por qué no se comienzan a hacer obras con el sobreprecio del petróleo en la actualidad, sin embargo, toda esta gente no se da cuenta que de la misma manera que subió el barril de petróleo, también subieron los aditivos que se necesitan para nuestra gasolina y peor aún la gran dependencia que Ecuador tiene del gas, el mismo que se encuentra completamente subsidiado.
Cuando se encarecen los combustibles, el pan y el aceite, las economías comienzan a sufrir, este es el caso de la nuestra, en la que ya se percibe un encarecimiento y malestar por el precio de los insumos, a esto se suma la poca demanda de banano, flores, camarones y otros productos vitales para nuestra economía.
Como lo vemos, no todo lo que brilla es oro, el remanente que supuestamente queda a las arcas del Estado, seguramente servirá para tapar los enormes huecos que va dejando este indescifrable conflicto, del que no se visualiza algún tipo de solución. (O)