La Aporofobia es el rechazo a los pobres.

En espacios donde la desigualdad social se volvió fuerte, aparecen nuevos fenómenos.

Con la llegada de la pandemia la situación económica de miles de personas alrededor del mundo empeoró, en países como Ecuador donde ya de por sí, muchos vivían en situaciones precarias, el problema se agudizó, en la actualidad la desigualdad social creció.

Factores como la migración aumentaron; en Cotopaxi existen en promedio 600 familias de extranjeros, no se conoce exactamente cuántas de ellas viven en Latacunga, y tampoco se ha levantado un censo para conocer cuántas familias del campo migraron hasta la ciudad.

Lo que sí se conoce, es que, los migrantes del sector rural, se asientan en la periferia de la ciudad en zonas de la parroquia Eloy Alfaro, barrios como San Felipe, El Calvario, Pichul, están habitados por personas que migran del campo y que viven en situación de extrema pobreza.

Así lo confirmó William Bastidas, presidente del Consejo Parroquial de Eloy Alfaro, quien aseguró que son varias familias que viven en espacios reducidos, sin servicios básicos, muchos de ellos sin trabajo.

Explicó que hace más de 15 años, cuando la migración aumentó, hubo un rechazo de las personas que ya habitaban San Felipe, hacia sus nuevos vecinos; un choque de culturas y costumbres se dio.

Pero más allá de eso, nació también un nuevo fenómeno social; de acuerdo a Édison Reatiqui, docente y analista social, una de las razones para el rechazo de los habitantes a los migrantes del sector rural que generalmente son de escasos recursos, es: La aporofobia.

“La aporofobia es la repugnancia o temor obsesivo a la pobreza y a toda aquella persona que es pobre”, aseguró Reatiqui, quien ve en el fenómeno una deshumanización de la sociedad, pues en lugar de generar solidaridad con el desvalido se genera un duro rechazo.

Explicó que, si no se genera a tiempo, un espacio para educar a las futuras generaciones sobre temas sensibles como éste, cada vez se perderá el sentido humano.