Una vez que se ha terminado el plazo para la inscripción de candidaturas, comienza una nueva contienda eleccionaria, en la que los diferentes aspirantes ofrecerán una y mil maravillas para tratar de llegar con sus promesas al mayor número de electores.

El ambiente político se encuentra cuestionado, pues existe rechazo a los futuros salvadores de la Patria, el criterio generalizado es que la clase política taraba para si misma y no para el bien de la comunidad.  

En nuestra ciudad existe mucho desinterés por este tema, al ciudadano que se le pregunta manifiesta que, se encuentra cansado de que las autoridades no hagan nada y mantengan relegada a nuestra urbe, y es que no es para menos, si vemos desde hace mucho tiempo que las diferentes administraciones que pasan por el Sillón de Rafael Cajiao, no logran llegar al aprovechamiento ni siquiera del 40% del presupuesto de la institución por año. 

La falta de gestión es simplemente desesperante, hay un claro retraso si comparamos ciudades de la región como Ambato, Riobamba y más, Latacunga ha  bajado a otro nivel, hoy compite con cantones mucho más pequeños y con presupuestos inferiores, que se ve que crecen más rápido que nuestra urbe.  

Esta realidad es absolutamente desalentadora, por ello no hay esperanza de que algún nuevo iluminado revierta esta triste situación.  (O)