Los puestos de venta se abren de domingo a domingo.

Ropa elaborada en lana de alpaca y borrego, pinturas de Tigua – Pujilí, llaveros con alucines andinas, son algunas de las artesanías que se comercializan en la entrada al PNC.

A 3400 metros de altura está el Parque Nacional Cotopaxi (PNC), en el control El Caspi (entrada) se hallan unas cabañas de madera cuyas artesanías en el interior llaman la atención de propios y extraños.

Se trata de 10 comerciantes mujeres oriundas de comunidad de Tigua (Pujilí – Cotopaxi) quienes trabajan hace 20 años en la elaboración de ropa con lana de alpaca; ponchos, chalinas, gorras, guantes, bufandas, pasamontañas, buzos, sacos, mascadas, etc.

Desde las 07:00 hasta las 16:00 de domingo a domingo, incluso los feriados, Martha abre su local; para llegar a tiempo debe madrugar desde su natal Pujilí es un promedio de hora de viaje.

 “No importa madrugar, especialmente los feriados que se vende mejor”, aseguró Blanca Quindigalle, de 44 años, que concreta mayores ventas con los extranjeros de origen europeo, quienes compran la gran variedad de gorras que oferta. Los precios de sus productos fluctúan entre los 3 hasta los 25 dólares, aprendió a manejar la lana de sus ancestros y planea continuar con esta actividad hasta “que sus fuerzas se lo permitan”. Los precios son estables y no varían de local en local para no competir entre ellas.

Las comerciantes también recibieron capacitación para atender con cordialidad a los turistas, como parte de una imagen positiva de las personas de la provincia.

 Quindigalle, también oferta artesanías como llaveros con las más variadas formas, pequeñas imágenes de tagua, monederos de cuero con nombres de las provincias del Ecuador, pero lo que más llama la atención son las famosas pinturas de Tigua. En esta expresión artística tallada en cuero de borrego, los pintores plasman los paisajes andinos en los que crecieron, rodeados de la más absoluta calma; envueltos por un gélido viento que entumece sus dedos, pero no su corazón. (I)