Como último aporte a la ciudadanía, vamos a citar algunas recomendaciones que hacen los especialistas y Policía para estos asaltos, ahora no dirigimos a los pequeños y medianos negocios. Los grandes tienen equipos y guardianía especializada para cuidar sus inversiones. Desde luego, sabemos que en nuestra ciudad todavía no está este problema a gran escala, pero ya se han dado casos, donde el esfuerzo de sus dueños ha sido perjudicado por los “amigos de lo ajeno”.

Ojalá las organizaciones que tienen que ver con el comercio local, capaciten a sus socios y no lleguemos a los extremos como ocurren en otras ciudades.

PREVENCIÓN:

–       Dar a conocer a los organismos de seguridad la dirección exacta de su negocio.

–    Informar el tipo de negocio, la identidad de propietarios y empleados con copias legibles de         cédulas.

–       Entrenar medidas de seguridad con todos sus empleados.

–       Entablar diálogos con sus vecinos, para una defensa mutua en caso de emergencia.

–       Prohibir el ingreso de personas no autorizadas a su local en horas no establecidas.

–       Prohibir el ingreso de personas a los lugares que circule el dinero de su negocio.

–       Si puede confeccionar una bóveda  o caja empotrada en la pared o piso con claves, sería ideal. Si no maneja el dueño, designar a una persona de confianza.

–       Los depósitos diarios en entidades bancarias según su monto, deben ser con total seguridad, en empresas grandes debe ser con compañías especializadas.

–       Haga un esfuerzo económico, instale cámaras de seguridad tanto a la entrada como a lo interno de su local comercial, por último.

–       Instale alarmas y tenga contacto directo con las U.P.C. Policía comunitaria.

CÓMO ACTUAR:

–       No acepte ofertas de protección de su negocio, por parte de desconocidos.

–       Si su negocio es asaltado, mantenga la serenidad y calma al máximo.

–       Así sea dueño, no se haga responsable en ese momento, su integridad es muy importante.

–       No desafíe a los delincuentes, ellos están dispuestos a todo. Ud, no.

–       Trate de observar sus rostros, sus dialectos y sus movimientos.

–       Si dispone de alarmas, trate de activarlas con disimulo.

QUE HACER AL FINAL:

–       Llame de inmediato a la Policía.

–       Relate los hechos con objetividad y describa los rostros de los asaltantes.

–       A futuro refuerce sus sistemas de seguridad.

MAS VALE PREVENIR QUE LAMENTAR… (O)