Mientras en esta ciudad todos se quejan del aumento de la delincuencia, las autoridades declaran que no ha crecido de gran manera.
Sin embargo, en comparación a los otros años en lo que corresponde a robo de vehículos, la delincuencia ha crecido cerca del 20%. En el 2019 se han robado alrededor 40 autos, qué más prueba tangible se puede tener de que la delincuencia está desatada en Latacunga.
Cifras totalmente desalentadoras y que sin duda señalan claramente una gran influencia por parte del reclusorio regional de máxima seguridad, el tema es notorio que va creciendo, así las autoridades digan lo contrario.
En estos momentos se hace imprescindible cada vez más, la realización de una consulta popular, un plebiscito en el que la ciudadanía se pronuncie acerca de la cruda realidad de la cárcel, la que se impuso, jamás hubo una consulta o sociabilización para su construcción.
De la misma manera que se impuso a esta ciudad esta institución, los latacungueños tienen el mismo derecho de votar por su salida, para recobrar el buen nombre de la ciudad tranquila y sana que tenía Latacunga y sus alrededores.(O)