El anuncio de la reducción de las asignaciones presupuestarias a los gobiernos seccionales ha despertado la oposición de las autoridades que los representan. La falta de recursos afectará el funcionamiento de estos organismos públicos.

Si bien es cierto se han anunciado marchas a nivel nacional para buscar la derogatoria de los acuerdos ministeriales, también es cierto que la caída de la recaudación tributaria y de los ingresos petroleros, desencadenaron este descalabro que afecta a las prefecturas y los municipios más pequeños.

Hasta el momento, la deuda del Gobierno Central con las prefecturas a nivel nacional asciende a USD 722 millones, según el Congope. Mientras que la deuda con las alcaldías es de USD 1.200 millones.

En estas condiciones difícilmente se verán mayores progresos en 2021, ya lo ha dicho el Prefecto Guamán, el GPC contará con USD 23 millones, de los cuales USD 6 millones son para gasto corriente y USD 17 millones irán a inversión, monto que deberá repartirse en todo el territorio provincial.(O)