La organización tiene fines altruistas.

Banco de Alimentos de la Diócesis de Latacunga cumple su primer año de existencia. La labor está enfocada en ayudar a los más necesitados. 

La Diócesis de Latacunga, frente a la pandemia provocada por el Covid-19, en busca de dar una respuesta efectiva a la realidad que muchas familias atravesaban por el confinamiento, vio la necesidad de contar con un Banco de Alimentos.

Hace un año el  6 de abril de 2020, se creó la organización con el objetivo de recolectar, conservar, clasificar y distribuir alimentos que proceden de la donación de diferentes empresas y personas de buena voluntad.

Las raciones fueron distribuidas a personas que por diferentes circunstancias no podían acceder al alimento diario. La entrega se realizó en coordinación con los sacerdotes y agentes de Pastoral de la Diócesis e instituciones afines. Monseñor Geovanni Paz, Obispo de la Diócesis de Latacunga, manifestó que se ha construido solidaridad con este Proyecto, llegando así a muchas personas y logrando el encuentro del otro.

Al inicio, el Banco de la Diócesis, en convenio con Acción Solidaria Cotopaxi, representantes de las Cámaras de Industriales, Expoflores del Sur, Comercio, Pequeña Industria, Centro Agrícola, Hotelero, Forestal y Brocolero, logró recolectar raciones alimenticias que fueron distribuidas en diferentes parroquias eclesiales con el apoyo de la Cruz Roja, Brigada de Fuerzas Especiales No. 9 Patria y voluntarios.

En un segundo momento, con la ayuda de la Cooperación Fraterna Iglesia Católica Ecuador-Munich y Freising, empresas locales y personas de buena voluntad, se adquirió y enfundó más productos de primera necesidad. Este 2021, a través de la campaña de MUNERA (colecta sensibilizadora y solidaria que inició el domingo de Ramos), se continuará fortaleciendo este Proyecto Diocesano.

Las personas a las que llegó la ayuda dieron a conocer su agradecimiento y se encuentran expectantes de los próximos trabajos de la organización.  (I)