La Asamblea Nacional acaba de cumplir 100 días de funcionamiento y la caída en picada de su imagen pública parece no detenerse, según se evidencia en estos tres meses y piquito, con excepciones contadas, este Legislativo puede llegar a ser aún peor que el último, ese que culminó con menos del 15% de popularidad y 10% de credibilidad, ese que nos dijeron que era “el más malo de la historia”, ese que prometieron que jamás volvería.

         Ya nos dijeron que si robamos “robemos bien”, luego se armó un escándalo por la posible adquisición de vehículos para las autoridades del Parlamento, cosa con la que por cierto no estoy en desacuerdo, ya que con el paso del tiempo es correcto actualizar el parque automotor institucional incluso por mandato legal y contable y tuvimos problema porque un legislador sostuvo que “carros de 40 o 50 000 dólares no son de lujo”, ¡carajo! Llevo 9 años de trabajo honesto como abogado y no he podido comprarme un carro así, algo debo estar haciendo mal ¡Yo quiero ser Asambleísta! ¿Usted no?

         Posteriormente se publica la lista de los legisladores con menos presencia en las votaciones de la Asamblea ¿Adivine quién es la que más falta? Guadalupe Llori, sí, la presidenta del Legislativo, la encargada de presidir las sesiones, de dirigirlas, de dar la palabra y de pedir se tome votación, ella ‘la dueña del circo’ es la que más se ausenta, siendo así, nada peor podría pasar’, ¿verdad?

         Pues sí podía pasar, que la Segunda Vicepresidenta de la Asamblea ahora esté involucrada en un escándalo de corrupción, según la información pública familiares de la tercera al mando del Legislativo (bueno, la segunda, porque Guadalupe nunca va) recibieron transferencias en sus cuentas o cobraron cheques de quienes después ingresaron a prestar servicios en el exCongreso, justamente en el despacho de la hoy Legisladora, además se filtró un audio (hay que ver su legalidad aún) en el que ‘la Vice’ comentaba que ella había puesto ‘al duro’ de una de las entidades del Estado; el Ministro a cargo de esa entidad ratificó que hubo la reunión, pero no la sugerencia, y por ende no por eso se lo nombró (¿?); la susodicha -de filas de la ID- se llama Bella Jiménez, por ello, ‘bella negociación’.

         No todo es malo sin embargo, ante el escándalo de doña Bella, de inmediato la ID la expulsó de sus filas (sin el debido proceso, según comentan), pidió que se inicie el procedimiento de control político y varios legisladores de esa bancada, entre ellos el asambleísta Bacigalupo, se han pronunciado ya pidiendo sanciones para su actuar, será sometida a la Comisión de Ética del Parlamento y se espera su destitución o al menos la posición de una multa como a la Rosita del ‘roben bien’.

         Esta Asamblea debe dar ejemplo de transparencia y autodepuración, no puede ser peor que la anterior, los partidos tienen que asumir la autocrítica, dejar de lado las defensas ridículas de ‘tendencias’ para hacerse de la vista gorda con actos como los descritos y por encima de todo empezar a legislar, tantas reformas que se necesitan en el régimen jurídico nacional no pueden supeditarse a el ‘mantantirulirulá’ de los dimes y diretes de ciertos padres y madres de la Patria.

         PD: Acabo de describir la acción del asambleísta Bacigalupo cuando su excoidearia doña Bella se vio implicada en actos de corrupción, lo que es plausible y destacable, pero sigo esperando a que los legisladores Calo y Molina digan algo de doña Rosita, como ya me cansé de esperar de pie, agarré un banquito, aquí estoy deshojando margaritas.