Hoy al parecer la mayoría de ecuatorianos se van resignando a las duras condiciones que ha dejado esta pandemia y no queda más que seguir adelante, está claro que con un país en donde los sueldos se han desinflado por completo y seguirá la deflación.
Al principio parecía algo bueno, pero hoy vemos que este fenómeno se debe a la tremenda crisis de una economía que no encuentra una salida, desde hace media década y peor aún, enfrentando a la debacle que deja el Covid-19.
La luz de esperanza que tenemos en este país, es que está lleno de recursos y eso no nos ha dejado morir y al contrario, hemos salido de muchas circunstancias adversas, de las que nos hemos parado de nuevo.
Dentro de este contexto, el Ecuador está muy cerca de una nueva contienda eleccionaria y con todo lo que nos ha pasado, nos referimos a los interminables casos de corrupción que hemos vivido desde hace décadas, es hora de cambiar esta suerte, es hora de elegir a alguien que no tenga ese perfil populista que tanto daño ha hecho, es hora de votar por personas serias que sepan administrar esta gran empresa que es el Ecuador, un lugar con muchos recursos, pero que sólo han servido para enriquecer a unos cuantos sinvergüenzas que han desfalcado a este pueblo que cada vez es más pobre.
Ya es hora de tener plena conciencia de todo lo que ha pasado y darnos cuenta de quiénes y cómo han robado a la Nación. Es increíble que a pesar de todas las irregularidades realizadas, se siga apoyando a esas mafias que nos han dejado muy mal parados, al punto de que tenemos muy pocas posibilidades de recobrar la estabilidad a la que estuvimos acostumbrados a vivir, hasta que llegaron los amigos socialistas del siglo XXI que nos dejaron en las estanterías.(O)