Bueno, si por estos lares las cosas no son tan optimistas, “por una de cal y otra de arena” a cada momento, por Quito las cosas están igual o peor.

Me pregunto: podrá dormir TRANQUILAMENTE Jorge Yunda, alcalde de la capital del Ecuador, actualmente la ciudad más poblada del país; entonces, AL DE QUITO CADA DÍA SE LE COMPLICA  MÁS su administración.

El doctor Yunda -soltero empedernido- en su casa no tiene con quien conversar, las mujeres y mucho más las que son esposas, tienen desarrollada la intuición; a veces, más de lo normal, tal es así que hasta piensan en lo que no va a pasar. El Dr. Yunda, exbajista de la banda SAIRO de Quito, tiene por seguro admiradoras, ¿cómo será ahora que es Alcalde?; no me voy a meter en cosas personales e íntimas, pero lo que aseguro, es que en su casa no tiene una persona sincera en quien confiar sus penas y preocupaciones. Y en su despacho no tiene asesores, sino gente especializada en hacer contratos para sus amigos.

Sabíamos que su campaña electoral la llevó a cabo en los barrios populares de Quito, a costa de subir a la tarima, no a dialogar con el pueblo sobre sus necesidades, sino a dar espectáculos musicales de todo tipo, hacía las delicias para el público y llegó a ser Alcalde de Quito. Claro que meses antes renunció a la dignidad de Asambleísta a la que llegó por medio de la Revolución Ciudadana.

Y al señor Yunda, le salió el “tiro por la culata”, el loro Homero -como le decían en Canal Canela- donde exhibía una risa contagiante, (imitación del maestro Juanito de Radio Tarqui, don Gustavo Herdoiza, que también fue Alcalde de Quito) cuando narraban las ocurrencias y contaban cachos los participantes en sus programas  humorísticos. “Una cosa es con guitarra y otra cosa es con violín” entre reírse en su canal de TV y dirigir y administrar al Municipio más grande del Ecuador.

Esta es la muestra más fotográfica de lo que es y en qué consiste “el populismo”; pues para dirigir un cantón, una provincia o el país, no sólo hay que ser carismático o bueno para bailar,  cantar, contar cachos, andar regalando dádivas a los barrios a cambio de votos. ¡NO¡ los candidatos deben tener afán de servicio, ser honrados, tener capacitación en  administración pública, visión de futuro y un gran sentido común.

¡OJALÁ LA PRÓXIMA VEZ NO NOS EQUIVOQUEMOS! (O)