Definitivamente estas elecciones estuvieron completamente fuera de pronóstico, nunca se imaginaron, especialmente, los capitalinos que la suerte de sus vidas cambie tanto.
Hoy en día la informalidad de las redes sociales se abarrota de memes que demuestran la inconformidad en la que se encuentran los quiteños, pero sobre todo señalan claramente un racismo muy marcado, que no es más que el reflejo del retraso que tiene Latinoamérica.
Ya es hora de que los ecuatorianos entendamos que nuestra diversidad ha superado todas las clases sociales y los representantes que tenemos en la actualidad, son el producto de nuestra sociedad mestiza.
Algo similar escuchábamos en Ambato en donde varios amigos orgullosos mencionaban que nunca ha existido, ni existirá un prefecto indígena, pues en esta ocasión el representante de Pachakutik arrasó con la votación.
Hasta ahí no más llegaron los pujos de nobleza y de supuesto españolismo que llevan varios personajes en la sangre, seguramente una sangre más mezclada que un batido de huevo en la licuadora.
En fin, hoy en el país se vive nuevas experiencias que responden a una realidad simple y clara, esto nos enseñará a ser más pluralistas y menos segregacionistas que es una de las principales causas de todas nuestras equivocaciones.(I)