Durante el evento del Cambio de Mando (Foto GAD Municipal Latacunga).

Desde las 19:00 del sábado 16 de noviembre, se efectuó el cambio de mando, acto solemne, protocolar y festivo en el que los anteriores personajes de la Mama Negra, entregan la batuta a los entrantes. 

Caía la noche en el cielo latacungueño; pero sus hijos recién despertaban, todos listos para ser actores y testigos de uno de los actos protocolares más importantes, la antesala de la Mama Negra; el Cambio de Mando, ritual de transición de los personajes salientes con los entrantes.

Desde el mediodía, el Rey Moro, Abanderado, Ángel de la Estrella, Capitán y Mama Negra, vivían un cambio total de imagen para ser parte del evento que involucró un breve recorrido, por las empedradas y coloniales calles de la capital cotopaxense.

Antes de las 18:00 los graderíos colocados al frente del GAD municipal Latacunga, estaban repletos de ‘mashcas’ que desde la primera fila querían esperar el ritual que abarca varios simbolismos; conjuga la alegría de la fiesta con la solemnidad del protocolo.

“El Cambio de mando es muy emotivo, porque es una fiesta íntima, solo para los latacungueños”, recordó Luis Rodríguez, quien este año representa al Rey Moro.

Dese las 18:30, los voladores, que anteceden a la banda, se escuchaban, anunciando la llegada del alcalde de Latacunga, Byron Cárdenas, como Prioste Mayor de la fiesta, y de los cinco personajes.

El intenso frío de la ciudad andina, mermó cuando Rodrigo Viteri, con su impecable traje de Capitán hizo su entrada, lo antecedieron sus acompañantes, quienes ofrecieron una sobria demostración de sincronía en movimientos y honores.

Fue David Álvarez, el joven médico que representó al Ángel de la Estrella, el segundo en hacer su entrada, “la gente me dijo que con el traje que utilizamos en esta vez, se marcará un antes y un después en este personaje”, contó haciendo alusión a las alas diseñadas para abrirse sublimemente con el movimiento de sus brazos.

Para Álvarez siempre fue un sueño, poder ser parte de la comparsa como uno de los personajes principales; lo demostró llegando a cada esquina con un efusivo saludo. ¡Viva Latacunga, Viva la Mama Negra! decía mientras la multitud respondía con alegría.

Pronto fue el turno de Luis Rodríguez, quien con su turbante brillante y fino traje representa al Rey Moro, recordó que siempre ha participado activamente de la comparsa; recibió los aplausos y el cariño de la gente, a los que siente como una familia.  Lamentó que no se haya promocionado masivamente el “minidesfile” que se realizó previamente al cambio de mando, pues le hubiera gustado poder aprovechar la cercanía con los expectantes, hacerlos partícipes del desfile, debido a que durante el desfile grande, es más complicado interactuar con la multitud.

El Abanderado que este año es representado por Patricio Zambonino, lució un traje sobrio, con su séquito hizo una demostración coreográfica que arrancó júbilo en los presentes. “Muy lindo, realmente es un privilegio y un deleite poder ser testigo de este evento”, dijo Cristina Proaño, asistente.

Para cerrar la noche con “broche de oro”, hizo su entrada Fernando Tinajero, Mama Negra 2019; sus largos faldones lilas, blusa blanca, acabados dorados, alumbraron la oscuridad a pocos minutos de llegar a la medianoche. De manos de su antecesor Marco Herrera, recibió a la muñeca Baltazara que desde la noche del sábado 16 de noviembre se apellidará Tinajero Miño.

“Simboliza la ternura, el afecto, y el profundo sentir del gentilicio latacungueño”, explicó a los presentes Edmundo Rivera, quien fue elegido por el Alcalde como narrador oficial.

Tras las emotivas palabras del flamante Mama Negra, el baile con el Prioste Mayor se realizó en la tarima, “Latacunga Romántica” sonó y se confundió con el fulgor, la algarabía de los mashcas. Los demás personajes se unieron para finalizar la noche, se despidieron con el compromiso de verse de nuevo, el 23 de noviembre, cuando tendrá efecto, la comparsa más grande e importante de la Sierra centro. (I)