La Diócesis apoya en la parte de la salud con la campaña de Múnera. FOTO M.S. LA GACETA

Como estaba previsto este año la Diócesis de Latacunga mediante la campaña de Múnera, ayudará al hospital Claudio Benati de Zumbahua para la compra de un gasómetro y una bomba de infusión, con el Domingo de Ramos concluye esta actividad.

Al no existir un hospital en Zumbahua uno de los retos era el traslado de los pacientes a dispensarios de Latacunga o Quito, recuerdo David Chiriboga primer director del Claudio Benati, quien tuvo la “suerte” de hacer el año de medicina rural en dicho espacio.

Ya en territorio el personal médico con las comunidades empezó el trabajo de atención primaria, pero se vio la necesidad de tener la capacidad de resolver problemas más complejos de salud en la zona y empezó la idea de construir un hospital, para ese entonces consiguieron financiamiento de Unicef, tenían un grupo de médicos y enfermeras trabajando en Zumbahua.

Claudio Benati era un ingeniero italiano que llegó a estas tierras como turista a la laguna del Quilotoa, había conocido que en la parroquia había misioneros italianos entonces quienes le comentaron acerca de la edificación de una casa de salud. Benati se entusiasmó y pocos meses después envió una carta con un cheque de donación por seis mil dólares diciendo “empiece a construir el hospital”, eso fue esencial para continuar con la obra que además contó con el apoyo de la Iglesia, el Gobierno y demás, explicó Chiriboga.

Hoy con la colecta de Múnera se aspira comprar un gasómetro para el análisis de los pacientes en casos de emergencia y una bomba de infusión para administrar la solución o medicamento que requieren los enfermos, de acuerdo a las proformas el costo de los dos equipos estaría a los 15 dólares, dijo Marcelo Bizcarra.

“Lo que caracteriza a las obras de la iglesia es que servimos con amor al estilo de Jesús”, habló Giovanni Paz, obispo de Latacunga. Así mismo José Mario Ruiz obispo emérito, indica que el hospital tiene raíces de los salesianos “nada comienza con nosotros sino continua con nosotros”, manifestó.

Patricio Edián, representante de la compañía constructora de aquel entonces, indicó “nos encontramos con una gente que hablaba con un idioma diferente, pero era llena de amor y cariño; mi vida cambió mucho a partir de la construcción del hospital”, recordó.

Como primera etapa hizo el levantamiento topográfico, la cimentación duró dos años “cuando uno mete la mano y el hombro a una obra de estas no se olvida nunca y eso hará la gente cuando ayude con la campaña de Múnera”, finalizó.

Esta casa de salud el 25 de marzo cumplió un año más de vida y su objetivo es seguir ayudando a quienes más lo necesitan en la parte de salud. (I)

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