Exposición de lo que se refiere la canasta orgánica. FOTO M.S. LÑA GACETA

El mercado orgánico cada vez tiene mayor demanda, en Toacaso hace 22 años evolucionó un emprendimiento que pretende generar conciencia hacia consumir lo natural entregando al público una canasta orgánica evitando los productos convencionales.

A través de los años, los alimentos que consume el ser humano han tenido una tendencia al progreso, ya que la demanda así lo requiere. Un ejemplo de ello es la finca orgánica “La Tamia” que busca ser una granja integral permitiéndole a la persona encontrar gran variedad de productos.

En el campo existe más de 40 productos entre ellos: la zanahoria, brócoli, coliflor, cebollas (blanca, puerro, perla y paiteña), remolacha, hierba magui, culantro, perejil, manzanilla, menta, hierba buena, nabo, ocho variedades de lechugas (crespa verde, criolla, crespa roja, etc).

En germinados hay el de alfalfa, centeno, también las mermeladas de frutilla, mora, conservas de ají, mortiño, entre otros. Este emprendimiento también incursiona con la marca “La Alquería” en la parte pecuaria en producción de leche, queso y huevos, conjuntamente están investigando la producción de cárnicos, sin embargo, empezaron con carne de cerdo y el siguiente paso será la carne de cordero.

Actualmente estos alimentos se están llevando a Guayaquil, Quito y Latacunga, en esta última les permitió surgir “mis padres iniciaron la feria hace más de dos décadas en la plaza de Santo Domingo y de a poco hemos ido creciendo”, expresa René Vera Lozano, ingeniero agrónomo.

“No debemos preguntarnos porque un producto orgánico cuesta más caro, si no debemos cuestionarnos como un producto convencional llega a costar tan barato”, expresó. Esto lo dice en relación al precio es decir una porción para la familia entre 400 a 500 gramos está valorado en 0,60 y 0,70 ctvs a la vez aporta un valor nutricional mucho más elevado.

Comenta que la comida orgánica ha ganado cierta popularidad y la gente ha generado conciencia inicialmente sembraban una hectárea de alimentos, pero con el paso del tiempo llegan a manejar siete hectáreas, eso quiere decir que doblarán la producción para el 2019.

Otro aspecto que señala Vera es que en la granja también existe la posibilidad de ser voluntario en las actividades y en cuatro semanas puede aprender esto a cambio de integrarse en las funciones propias que se realizan en el campo.

Flor comestible

Después de ver todo el tema de la producción cerca de un año, indagan sobre la planta en miniatura que encierra todo su valor nutricional y sobre todo brinda un sabor muy agradable a las ensaladas y en la actualidad los chefs ya están optando por esta idea incluso han llamado la atención a los niños. (I)

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