Los controles al comercio informal se endurecieron en el feriado.

Las vallas de protección ubicadas al rededor de la Plaza Rafael Cajio en El Salto sirvieron para controlar.

Pese a no ser un año normal, diciembre siguió siendo un mes con gran movimiento comercial; entre el 24 y 25 de este mes, hubo cerca de 2 mil comerciantes informales.

De ciudades como: Salcedo, Ambato, Píllaro (Tungurahua), Mejía, Tambillo, Quito (Pichincha), Otavalo (Imbabura), llegaron comerciantes informales para intentar vender sus productos.

Sin embargo, en esta ocasión no fue tan sencillo como en anteriormente; las vallas colocadas a lo largo y ancho de la plaza Rafael Cajiao en El Salto impidieron que se coloquen en este espacio.

La presencia de Policía Municipal hizo su parte, Víctor Salinas, comisario municipal, informó que se coordinó un plan de contingencia con la Dirección de Seguridad Ciudadana y Policía Nacional, por época festiva.

Salinas contó que a los comerciantes informales de Latacunga, se les ofreció un espacio en las plazas y mercados de la localidad, con el afán de apartarlos de las calles, sin embargo, en la mayoría de ocasiones esto no funciona; los ambulantes se niegan y prefieren seguir en la informalidad.

Es el caso de Pedro P., oriundo de Loma Grande (Eloy Alfaro) quien con su venta de papel higiénico y cepillos dentales, busca mantener a su familia de tres niños.

“Sí supe que están ofreciendo espacios, pero no tengo dinero para los papeles, impuestos y todo lo que se necesita pagar”, aseguró el hombre de 42 años.

Al igual que los años anteriores los sectores más concurridos por comerciantes informales fueron: El Salto, Avenida Cinco de Junio; calle Dos de Mayo; Félix Valencia y en los alrededores de la Terminal Terrestre.

Ordenanza

El Comisario Municipal adelantó que para los primeros días de enero se entregará al Concejo Municipal, el proyecto de ordenanza dentro del cual se establecerán sanciones para aquellos que infrinjan la ley. (I)