El nuevo ministro de trabajo, Patricio Donoso, ha manifestado que la única manera de lograr palear la crisis del desempleo, es con una reforma laboral, nada más acertado en estos momentos en los que asfixia la falta de trabajo y el aumento acelerado de la pobreza.  

Nos encontramos en una época en la que mucho del trabajo se realiza por vía digital y luego de la pandemia,  éste se trasladó a la casa, sin duda que las costumbres y los oficios en la actualidad tiene una manera muy diferente de funcionar y ante esta realidad, el tema laboral, también debe experimentar un cambio radical.  

En lo que corresponde a oficios presenciales, la tecnología está haciendo que se prescinda de muchos de ellos, hoy por dar un ejemplo, el dueño de un parqueadero, prefiere poner un brazo mecánico y una máquina que entrega tiquetes, sin la necesidad de que una persona se encuentre presente, este es un simple ejemplo de lo que está ocurriendo. Debido a las complicadas y caducas leyes laborales que complican la contratación y la creación de nuevas plazas de empleo, las personas prefieren invertir en un sistema caro, que dar empleo a una persona, que a la corta o la larga, les sale mucho más costoso y se podría convertir en un dolor de cabeza.  En el Ecuador las leyes laborales deben tener coherencia con la realidad actual, no se puede pretender exigir mucho, cuando se encuentra en eminente peligro de extinción el poco empleo formal que existe, esto lamentablemente está ocasionando que el IESS también se encuentre a punto de quebrar, porque ya nadie quiere contratar formalmente a una persona. Si no se llevan a cabo estos cambios, difícilmente se podrá ver una salida a la complicada situación del desempleo en el país. (O)