Los 17 días de paralización saben que al final se reflejará en el despido de trabajadores por las grandes pérdidas económicas que se han generado. Razón por la cual desde el sábado han solicitado al Gobernador, Alcalde de Latacunga y Prefecto las garantías necesarias para poder abrir sus negocios y hasta el momento no tienen una respuesta. 

Paul Acurio, directivo de la Cámara de Comercio de Latacunga, manifestó que esperan que las dos partes tanto el Gobierno Nacional como la dirigencia indígena se sienten nuevamente a la mesa de diálogo para que continúen con las negociaciones y así finalice esta medida de hecho, sin embargo, no han tenido respuesta, al contrario, la situación se agudiza cada día más. 

Dijo que la protesta ha rebasado todo límite como, por ejemplo, el cierre de las vías y otras medidas adoptadas por el sector indígena atentan contra el derecho de las personas, por lo que lamentó que la provincia ha sido el epicentro de las protestas y en estas circunstancias han sido quienes han llevado la mayor afectación.

Destacó que es aberrante que se utilicen los denominados corredores humanitarios es como que los manifestantes se compadecen del pueblo para permitir el escaso suministro de productos de primera necesidad, cuando un corredor humanitario se ha utilizado solo en tiempos de guerra. 

Hizo un llamado a la dirigencia indígena para escuchar el clamor de la ciudadanía, depongan las medidas implementadas en esta protesta y así evitar enfrentamientos entre ecuatorianos, exigen la apertura de las vías y carreteras respetando el derecho al trabajo y la libre movilidad.