Pidieron que les dejen trabajar para reactivar económicamente al país que se vio afectado por la paralización de octubre de 2019 y la pandemia que inició en marzo de 2020.  

Raúl Arias, comerciante latacungueño, manifestó que los dirigentes del sector indígena deben demostrar documentadamente que agotaron la vía administrativa y judicial para que hayan tomado la decisión de querer paralizar el país, que han ejecutado el debido proceso para llegar a instancias extremas. 

“Yo creo que la protesta no es en la calle, ni con el palo, ni con la piedra sino al amparo de la Constitución de la República, nos parece que se debía haber agotado la vía administrativa como por ejemplo una audiencia pública como lo establece el Código Orgánico Administrativo”, aseveró. 

Indicó que, no es correcto conseguir las cosas con una paralización. En el 2019 recibieron amenazas de saqueo por lo que tuvieron que cerrar los locales para evitar desmanes. “La ciudadanía pudo notar que había camiones y vehículos llenos de gente que iban saqueaban y se subían a los camiones y camionetas y se iban”. 

Luego de la pandemia existen secuelas en la salud y en la economía, paralizar el país en una situación económica muy difícil no es remedio, es como apagar un incendio con gasolina. “Los dirigentes en vez de utilizar los recursos para movilizar a la gente debieron utilizar los recursos para hacer los trámites en la Asamblea Nacional con sus asambleístas.