La próxima semana se convocará a elecciones 2023, un proceso democrático que podría cambiar el ajedrez político nacional. El calendario electoral está en pleno desarrollo y se espera que los cuadros que se presenten estén a la altura de la circunstancias.

Hay que comprender la enorme responsabilidad que encierra presentarse a una candidatura para ocupar un cargo público de trascendencia. En un democracia el objetivo principal de un funcionario público será el de servir a su comunidad y velar por los más altos intereses de su comunidad y entorno.

Pero es muy lamentable que especialmente, en nuestra región, y con ello nos referimos a latinoamérica, la aspiración para alcanzar un cargo público, sea una simple plataforma para que la persona en cuestión se consolide en el poder con fines exclusivamente personales, dejando postergados los intereses colectivos.

Por otro lado, es realmente reprochable que quienes están al frente de cargos públicos se den la vueltas para transparentar su gestión, el caso concreto del Municipio de Latacunga durante la pandemia al negarse a trasmitir las sesiones del concejo vía zoom fue realmente reprochable. Algo que debe corregirse y que no puede volver a repetirse.