Comercio informal no da tregua.

La presencia de más inspectores es necesaria para ejecutar los operativos de control.  

El sector El Salto, la Avenida Cinco de Junio, las calles Antonia Vela, Félix Valencia y Amazonas, son los lugares de concentración para el comercio informal; controlarlo, desde que terminó el confinamiento se volvió más complicado, la falta de personal dentro de la Comisaría Municipal, se hizo evidente.

De acuerdo a Víctor Salinas, comisario municipal, los lunes cuando realizan reuniones con todo el personal para determinar las acciones a tomarse durante la semana, se nota la falta de personal, para todo el trabajo que hay que desarrollar.

Contó que actualmente existen tres inspectores, pero serían necesarios al menos, tres más para suplir la demanda para los operativos en plazas y mercados. Actualmente el Comisario Municipal, gestiona a nivel interno, es decir, con Talento Humano, la posibilidad de contar con más personal para el próximo año.

Cuando concluyó el estado de excepción, la cantidad de personas vendiendo en las calles subió de entre 30% y 40%, de acuerdo a David Tamayo, director de Servicios Públicos, la mayoría son personas de otras ciudades como: Machachi, Ambato, Quito, etc.

Para los comerciantes informales que son de Latacunga, existe la posibilidad de obtener espacios para sus ventas dentro de la legalidad de las plazas o mercados de la localidad.

Sin embargo, para Blanca Cuyo, comerciante informal, la idea no es tentatoria, debido a que formar parte de los espacios legales de venta, conlleva pagar impuestos, pagar arriendos y demás. “Es imposible conseguir dinero para tantos gastos, no tenemos dinero para enfrentar esa inversión”, aseguró.

Cuyo es madre soltera, de tres niños de 7, 9 y 12 años, su padre no cumple con la pensión alimenticia, y es ella quien debe vestirlos, alimentarlos y pagar sus estudios. Vende frutas de temporada (mandarinas, óbitos, etc.). Trabaja de domingo a domingo, sin embargo, el poco dinero que gana no es suficiente.

Con los meses de confinamiento, adeuda de los arriendos. “Todo es muy complicado, a veces, la gente solo exige que se controle el comercio informal, las autoridades deberían crear fuentes de empleo, es la única manera de sacarnos de las calles”, finalizó. (I)