Sin lugar a ninguna duda, gran parte de los manifestantes de esta protesta, que supuestamente es por el alto costo de la vida, solamente son vándalos que quieren caotizar al país, grupos de narcotraficantes que auspician el terrorismo en las calles, para distraer la atención de la Policía y las Fuerzas Armadas para hacer de las suyas.
Ejemplo de ello es el vandalismo con el que atracaron en el Puyo a una sucursal del banco de Guayaquil y luego queman de manera estúpida, el cuartel de Policía del mismo lugar, todo esto cuando policías se encontraban en el interior del mismo, y casi son incinerados por estos terroristas, lo mismo ocurrió con las instalaciones de la casa de la Cruz Roja, una institución que salva la vida de todos, incluso la de estos inadaptados.
Todos estos actos beligerantes, dice la Policía, fueron comandados por el hermano de Vargas, el líder indígena que en el 2019 secuestró a policías, periodistas y también los mandó a pegar.
Con estos antecedentes criminales, no entendemos cómo esta gente no es judicializada y está pagando tras las rejas, las claras intenciones de estos actores, como lo dijimos, no es protestar por el costo de la vida, lo único que buscan es el caos, para convulsionar al país y buscar un representante afín, que les permita la proliferación libre y efectiva del narcotráfico.
Nuestra provincia no es la excepción, aquí también se secuestra a trabajadores de las brocoleras y florícolas para que dejen de trabajar, todo esto con violencia y amenazas, les suben en camiones y los llevan obligados al paro.
De qué protesta pacífica y democrática hablamos, con estos antecedentes lo único que se busca, es tomar el país a la fuerza, para intentar gobernarlo con estupidez. El pueblo está indignado y seguramente no tardará en reaccionar y poner en su sitio a estos terroristas. (O)