Nadie dice que protestar no es un derecho. Pero qué pasa si las protestas son violentas?

TODOS PERDEMOS

En un país donde hay desnutrición crónica, se está tirando la leche porque las vías están cerradas y el producto se deteriora,  además que el ganado vacuno no puede dejar de ser ordeñado. Los vegetales se han quedado estancados sin poder llegar a su destino, produciendo escasez.  Mucha gente que necesita ir al trabajo no puede porque no hay transporte. Colegios cerrados, niños sin estudio y así podemos enumerar todo lo que este caos ha producido.

Las protestas han sido en esta ocasión nuevamente muy agresivas,  NO han sido pacíficas. Destrucción de vehículos, propiedad privada, locales comerciales, no se puede ocultar la verdad.  Quiénes pagamos los platos rotos?  Todos los ecuatorianos, pero al parecer poco importa a los destructores de  ciudades.

Tenemos derecho a trabajar y seguir con nuestra vida, no podemos seguir con miedo a salir a las calles para toparnos con tanta destrucción y caos.

Las autoridades están dando paso al diálogo, ya no es cuestión de quién destruye más, seamos sensatos y ayudemos a volver a la normalidad al país que tanto sufrió ya con la pandemia y ahora esta desestabilidad nos mata lentamente.

En la conciencia de cada ecuatoriano está la pregunta ¿ Qué he hecho para que mi país mejore? O estoy ayudando a la destrucción y creando caos.

Los hechos están, y las pérdidas han sido enormes. Hasta cuándo vamos a permitir que la violencia gane la batalla? (O)