Terapia recomiendan los expertos.

Durante los cinco meses se registraron 202 eventos donde la violencia no lastimó el cuerpo, sino el alma.  

Mariela T., de 37 años, está casada desde hace 7 años, cuenta que desde que eran novios, su ahora esposo, siempre la comparaba con otras mujeres, tanto en el aspecto físico como intelectual, pese a ello, decidió aceptar su pedido de matrimonio, pensó que una vez casados, cambiaría su proceder, pero jamás se materializó su deseo.

La mujer que se dedica a la docencia, contó que con los años la violencia verbal de su esposo creció, “cuando estuve embarazada y empecé a engordar fue tenaz, me decía que estaba fea, que ya dé a luz pronto, porque parecía una vaca”, cuenta, mientras su voz empieza a quebrarse e intenta reincorporarse, para explicar que, si no ha tomado la decisión de divorciarse, es debido a sus tres hijos de cinco, tres y un año.

Dice que su esposo jamás la golpeó con las manos, pero sus palabras han calado en lo más profundo de su alma, “algunas veces me grita que soy una tonta, que al menos me arregle porque ya me estoy poniendo vieja y fea”.

El caso de Mariela T., no es aislado, según Magaly Altamirano, jefa del Departamento de Violencia Intrafamiliar, en los meses de confinamiento, de marzo a julio se registraron 202 llamados al ECU 911 que tenían que ver con violencia intrafamiliar psicológica.

El mes con mayores reportes fue al inicio, en marzo fueron 68 llamados, en abril 32, junio 61 y julio 41 llamados.

Para el psicólogo clínico Josué Herrera, lo correcto es que las mujeres denuncien la violencia psicológica pues es la antesala de la física, cuenta que este tipo de descarga verbal con ofensas sobre cualquier aspecto que involucre a la víctima, debe frenarse, primero con terapia de pareja, para que un profesional pueda conocer de cerca a los involucrados y encontrar los orígenes de esta conducta.

“Generalmente los hombres y mujeres violentas, vienen de hogares disfuncionales, requieren sensibilización de traumas que a aparentemente ya olvidaron, pero que actúan a nivel sub consiente produciendo esta clase de cuadros”, aseguró.

Herrera explicó que la violencia psicológica no solo son insultos, también son amenazas o indiferencia a la pareja, a su estado de salud o a sus sentimientos, de acuerdo al experto, detectar el problema a tiempo para buscar ayuda, es lo más importante.  (I)