Jueces de paz durante la presentación. FOTO W.C. LA GACETA

Mónica de las Mercedes Castro, Fernando Bustamante y Mario Gallardo, son los nuevos jueces de paz, que entran a trabajar en sus respectivas parroquias, para la resolución de algunos conflictos, excepto hechos de violencia. La presentación de estas nuevas autoridades, la realizó la Directora del Consejo de la Judicatura de Cotopaxi.

A través de una rueda de prensa, la directora del Consejo de la Judicatura de Cotopaxi, Lucía Bolaños y Sebastián Benítez, delegado de la Subdivisión de Centro de Mediación Justicia de Paz, realizaron la presentación de tres jueces de paz para la parroquia de Mulaló, Chantilín y Tanicuchí, quienes luego del proceso de capacitación, iniciarán a prestar sus servicios.

Lucía Bolaños, directora del Consejo de la Judicatura de Cotopaxi, comentó que en la provincia existen 14 jueces de paz, entre los cuales están los tres que fueron presentados ayer: Mónica de las Mercedes Carrillo de Mulaló; Fernando Bustamante de Chantilín de Saquisilí y Mario Enrique Gallardo de Tanicuchí. Recordó la autoridad, que dichas autoridades atenderán ocho horas semanales, además de que su trabajo no es remunerado, sino un aporte a la comunidad.

Sebastián Benítez, señaló que los jueces de paz han sido capacitados en el proyecto a cumplir en cada una de sus parroquias y apuntó que el trabajo que cumplen dichas autoridades tiene un seguimiento semanal, mensual y semestral, permitiendo que el sistema de jueces de paz, siga rindiendo los objetivos trazados por las autoridades nacionales.

Los temas en los cuales fueron capacitados los jueces de paz, son técnicas en manejo de conflictos, actuación en audiencias de conciliación, manejo en derechos humanos y pasantías en el Centro de Mediación. Apuntó que el juez de paz no es un mediador,  sino un conciliador comunitario, asimismo, dicha autoridad tiene competencia dentro de su parroquia, quienes pueden conocer temas de deudas hasta 1875 dólares y conflictos ambientales, menos hechos de violencia.

Enrique Gallardo, juez de paz de la parroquia de Tanicuchí, dijo que constituye una satisfacción enorme el poder servir a su pueblo, esperando la colaboración de la gente, para juntos sacar adelante a la parroquia. Los problemas que se dan en el sector son: linderos, carreteras, salud.

Mónica de las Mercedes Castro, juez de paz de Mulaló, anotó que construir una cultura de paz no depende sólo del poder judicial, sino de la convivencia entre las personas. Dijo que su trabajo estará bajo los principios de equidad e igualdad y sobre todo el respeto a los derechos de los ciudadanos.

Fernando Bustamante, juez de paz de Chantilín del cantón Saquisilí, dijo que la capacitación recibida, permitirá aplicarla en el trabajo, para cumplir en su territorio en la solución de los problemas. El trabajo ayudará a buscar el crecimiento de la parroquia y el cantón, porque el trabajo a cumplir no es remunerado. (I)

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