Eso es lo que mencionó Lasso refiriéndose a Correa, Nebot e Iza, dice: ni bien he cumplido con éxito el plan de vacunación, cuando apenas llegó a 100 días el gobierno, salieron de forma concertada a arremeter contra mi gestión, diciendo y demandando, ahora qué sigue.

Cuando envió a la Asamblea el proyecto de Ley de creación de oportunidades, el mismo fue devuelto de manera despectiva, sin ni siquiera analizarlo o debatirlo. El primer mandatario directa y frontalmente desafía a estos políticos, los que claramente están aliados entre si, para acometer su gestión.  

Es claro que luego de esta bronca, habrá un gran perdedor y sin duda será el Partido Social Cristiano, que ha demostrado tener dos caras, una la del oportunismo y dos, la de la envidia y el resentimiento de no haber podido alcanzar los objetivos que se planteó.  

Hablar de los afines al correato, es hablar de la fruta podrida que ahora cuestiona, lo que no cuestionaron todos los levantamanos en su gobierno, una actitud que desgasta aún más su polémica existencia. 

La situación con el movimiento indígena, es también patadas de ahogado, ante tanto cuestionamiento y casos de corrupción con los que han sido señalados, se suma la tremenda oposición del pueblo de Quito a un nuevo capítulo de octubre, existen varias amenazas claras de que no volverán a permitir otro caos, como también lo ha manifestado el presidente Lasso, que además tiene una clara alianza con el alcalde Guardaras, algo que debería tener preocupado a estos actores, los que no tendrán apoyo logístico para su cometido.  

Hoy la presidenta de la Asamblea, acorralada, expresa su voluntad para tratar el proyecto de ley en cuestión, que el CAL devolvió con tanta solvencia de forma inconstitucional. Ya se verá en qué termina esta historia.