Hablamos de la situación de los venezolanos que salen de su patria; van a otros países; pues su tierra es muy difícil, arrastran con el espectro del hambre y van en busca de un mejor vivir.

Esta es la suerte de Venezuela, en manos ajenas; pues las propias están en otras partes. Manos ajenas que buscan otra realidad en esta América que quieren hacerla suya.

La situación de la otrora gran nación latinoamericana llama a la reflexión a todos los países vecinos; pues sin respeto a la democracia, donde se perennice una ideología caduca de la mano de un militarismo poderoso e irreflexivo, da como resultado un desastre como el que sufre sin esperanza Venezuela. (O)