El tema de la venta de un avión presidencial, adquirido en épocas del correato, ha causado controversia entre los presidentes de Colombia y Ecuador, este último informó que se había negociado la aeronave con el gobierno colombiano; sin embargo, el mandatario colombiano aclaró que durante su gobierno esta negociación no se hará, pero tampoco ha desmentido la negociación, al parecer el presidente ecuatoriano se adelantó en el anuncio que ha comprometido al mandatario Duque.

Sin importar el trasfondo de esta negociación, por fin se logrará la venta de este lujo innecesario que costó cerca de 30 millones de dólares y seguramente hoy no valdrá ni 10, pero es una gran suma que servirá para muchas obras, y no para que estos artefactos sirvan de mulas, para sacar el dinero robado a los diferentes paraísos fiscales del mundo, como así se detectó en las hojas de ruta que se registraron en muchos de estos viajes, sin justificación, ni ocupantes o a misiones que pasaban por el medio de países conocidos por ser offshore´s.

Sin duda que al quitar de nuestro país este símbolo de la corrupción, se cierra un capítulo obscuro, en una época en donde se abusó de manera descarada de los dineros del pueblo ecuatoriano. (O)