El gravísimo drama humanitario que se da en las cárceles del país, debe resolverse estructuradamente, un tema complejo que debe comenzar con una reforma a la ley y la competencia seria de los entes involucrados en el tema carcelario.

En medio de este complejo panorama, sin duda, la posibilidad de que los reos puedan acceder a la educación, es una iniciativa de gran aliento, es así que 2.100 personas privadas de libertad del CPL-Cotopaxi se matricularon para continuar sus estudios en la UE Monseñor Leonidas Proaño.

En medio de la violencia de las cárceles, esta alternativa constituye una salida al submundo existente, las personas que acceden a la educación, libremente están dando un paso adelante, pues con el crecimiento intelectual se abre un panorama esperanzador para el futuro.

Una importante obra digna de felicitación y estímulo para todas las partes involucradas, quizá la educación sea la forma más efectiva de contrarrestar la violencia intracarcelaria.