Un ilustre historiador ecuatoriano en uno de sus escritos decía, que una de las hijas de Atahualpa se desposó con un español que a esta criatura la hizo bautizar; pero que luego contrajo nupcias con una española lo que no le gusto a la princesa india que fue a darlas en un lugar muy hermoso del cantón Sigchos en la parroquia Chugchilán.
Rumiñahui era buscado a sol y sombra por los conquistadores pues sabían que dando con él encontrarían el tesoro de Atahualpa y a sus restos mortales que para ellos, los españoles, no les servía para nada.
Se dedicaron  a dar con Rumiñahui y siendo acorralado se despeña del Topaliví, una profunda quebrada que conduce al río Jatuncama, cercana a los Ilinizas.
Dicen que lo capturaron vivo; pero esto es antojado de los seudo historiadores; pues el cuerpo de Rumiñahui quedó entre las rocas y matorrales, a los que los perseguidores no se atrevieron a descender.
Pero al fin fue descubierto un territorio muy hermoso que fue destinado a cañaverales, Malqui Machay; pero sus nuevos dueños se entregaron de lleno a la exploración de esas tierras a la que se acogieron los indios siglos atrás, huyendo de los españoles, en un lugar que siendo inalcanzable podían vivir con su reina y con libertad.(O)

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