La inspección se realizó hace cuatro meses.

Hace casi 4 meses (jueves 18 de febrero de 2021), autoridades de Pujilí llegaron  hasta la ‘Funeraria Nacional Crematorio’, ubicada en el barrio Guápulo, para clausurar el establecimiento que operaba desde diciembre de 2020. La visita se dio debido a las denuncias de contaminación ambiental realizadas por los moradores.

El nivel de contaminación producido por el crematorio era tal que, las personas, especialmente los niños se enfermaban al comer capulí, debido a que en este fruto, se habría impregnado los gases que emanaban del crematorio. A decir del alcalde de Pujilí, Luis Ugsha funcionaba  sin licencia ambiental.

Sin embargo, sí contaba con permiso de uso de suelo otorgada por el GAD Municipal de Pujilí,  ante la contradicción; estos recibieron la orden (de Alcaldía) de ser revocados de modo inmediato.

Walter Armas, director de Planificación del GAD Municipal, dio a conocer que, hasta el momento estos permisos de uso de suelo no han sido solicitados, nuevamente.

Por lo tanto, el crematorio sigue sin permisos de funcionamiento. Armas explicó que los documentos necesarios para solicitar dicho permiso no son complicados ni difíciles de obtener, pero en el caso del crematorio no se podrán dar de modo sencillo.

“Esto debido a las denuncias que hay por parte de los ciudadanos”, aseguró el funcionario público, quien mencionó que desde la Municipalidad se da seguimiento para constatar que el crematorio se mantenga sin funcionar hasta que tenga todos los permisos en regla.

Contó que no se realizó inspecciones, pero sí se mantienen al tanto del seguimiento que dan los moradores; pues de empezar nuevamente a funcionar el centro, la emanación de gases seria perceptible en el poblado.

David Guerrero, presidente del barrio Guápulo, explicó que cuando funcionaba el crematorio, todos los días salía humo negro con un olor insoportable. Por ello se mantienen vigilantes en el proceso.