La situación no puede ser peor, las imágenes de las afueras del centro carcelario de Santo Domingo son realmente desgarradoras, muerte y desolación deja la última masacre que también tuvo como consecuencia la fuga masiva de un número indeterminado de reos.
Las fuerzas del orden se ven rebasadas por la violencia penitenciaria en todo el territorio nacional, motivada principalmente por el crimen organizado que hace de las suyas e impone el terror.
Y es que no se da pie con bola en el tema o hay una mano negra que está direccionando el caos, porque sino como entender que se hayan dictado 224 habeas corpus para facilitar el traslado de reos desde la cárcel de Turi ocasionando niveles de violencia inusitados.
Qué le pasa a la justicia, qué tipo de presión están recibiendo los jueces para dictar estas acciones que, evidentemente están poniendo en peligro de muerte a la población carcelaria. Por otro lado hay serias dudas sobre el papel que está cumpliendo el Centro de Inteligencia Estratégica para anticiparse en coordinación con otras entidades sobre la factibilidad o no de un traslado de reos o cualquier otra medida que puede ser detonante para la violencia. (O)