HONRADEZ: “Se conoce como la integridad en la forma de ser y actuar, es lo justo y recto en las decisiones de las personas y de la sociedad”
CORRUPCION: “Es el mal uso por parte de un funcionario de la autoridad a él confiada, para beneficio personal, contrariando leyes y principios morales”
Van a ser 20 años que venimos hablando los ecuatorianos de la corrupción: en el calle, en la casa, en la cafeterías, en los foros, a veces reuniones sociales han terminado en discusiones entre los asistentes. Se habla en la escuela, en los colegios en las universidades y en todo sitio donde hayan personas.
Deben sancionarles y castigarles con todo el peso de la ley… pero con tristeza y hasta con resignación el ciudadano común dice: “Como se va hacer justicia, si también los jueces, fiscales, auditores, superintendentes, contralores, intendentes, comisarios, gobernadores, concejales, alcaldes, prefectos, asambleístas, ministros y hasta el presidente son corruptos… esto no se acabará nunca”.
Cuando las noticias cubren sus espacios por días y semanas enteras citando el nombre del ladrón de turno; los que roban en silencio, están en chiquis especializándose, sus jefes les recriminan: “ponte pilas, no ves lo que salió en la tele, sobre el último escándalo, si nos pillan estaremos en las pantallas y tu primero tendrás que irte renunciando”
La sociedad esta quieta y absorta, escuchando y viendo como los corruptos pasan inadvertidos ante la autoridades de control, y si mismo son juzgados, fácilmente encuentran a la autoridad para sobornarle y como casi todo esta podrido, logran sus obscuros objetivos.
El justificativo para no hacer nada, se encuentra en la frase “pocos son los corruptos, los buenos somos más” ¡MENTIRA! Dejar hacer también es corrupción. Esperar la oportunidad para también hacerlo es doble corrupción. Además se acepta, cuando dicen: “no importa que lleve, con tal que haga obra”, o “aprovechó la oportunidad que le llegó”.
Nuestro titular: cuándo premiaremos al honrado? A los pocos que hay, deben ser honrados haciendo público su nombre, este ser humano tiene que salir a la luz pública, pero no por lo que diga él, sino por lo que digamos nosotros de él. Debe estar en las Escuelas, Colegios, Universidades, en los gremios, en las instituciones públicas y privadas, hablando COMO SE ACTUA CON HONRADEZ este será un gran premio, que no tiene costo económico, pero tiene un enorme VALOR MORAL para nuestras futuras generaciones. INSISTAMOS EN ESTA IDEA. (O)