Por: Juan Pablo Sansur Ode

Rasgándose las vestiduras, ufanándose y vanagloriándose de ser el ecuatoriano que más impuestos paga, siempre hemos escuchado esa matraca por parte del primer mandatario; del dicho al hecho hay mucho trecho, una cosa es lo que se dice y otra cosa es lo que se hace, en tanto en cuanto los paraísos fiscales son para escabullirse y de esta manera escamotear los impuestos que deben ser pagados al erario nacional; para quién tenga duda de que el presidente Lasso no tiene plata actualmente en los paraísos fiscales hay que subrayar que los Pandora Papers mencionan que el actual jefe de Estado hizo que las acciones y activos de entidades panameñas relacionadas con él se transfieran a dos fideicomisos que habían sido creados en Dakota del Sur (EE.UU.), se trata de Bretten Trust y de Liberty Trust. Dakota del Sur es considerado un paraíso fiscal, es lo que ha mencionado el Consorcio Internacional de Periodistas, este Estado de la Unión Americana se ha convertido en los últimos años en un imán para los multimillonarios de todo el mundo por los beneficios fiscales que ofrece, ese territorio promete privacidad, rebajas y protección a los más ricos.

Sería interesante que sin sesgo político e ideológico, ni tampoco creando pugnas entre comisiones parlamentarias que deben investigar este caso en el cual está involucrado el presidente Lasso sea el parlamento como institución que investigue, para ello es importante también que los grandes medios, por la tan mentada y cacareada ‘gobernabilidad’ y por el ‘cuco’ de que retorne el correísmo no instauren un manto de opacidad y de secretismo en cuanto al mandatario, en tanto en cuanto el presidente tiene un doble discurso, por un lado habla de inversión extranjera y por otro andarivel tiene su dinero fuera del país; en el caso hipotético que tenga su dinero en el Ecuador debería decir dónde lo tiene y si ese dinero está generando riqueza y empleo en vez de estar ofreciendo dos millones de fuentes de trabajo, precarizando las relaciones laborales e incendiando al Ecuador si es que arbitraria, torpe y totalitariamente pasa ese proyecto que jurídicamente no es posible; por otra parte, de oficio debería actuar la Fiscalía General del Estado, la metamorfoseada Diana Salazar -antes morenista y ahora lassista- debería desprenderse y despojarse de ataduras políticas e investigar en forma denodada y profunda este capítulo donde el escenario sería que Guillermo Lasso -como estoy convencido- tiene plata en paraísos fiscales; igualmente el SRI debería ser independiente en cuanto al tema de los Pandora Papers y determinar  cuánta plata tiene Guillermo Lasso en el país y cuánto tendría fuera del Ecuador, además si ese dinero pagó el impuesto a la salida de divisas. Si no fuera por la prensa no se podrían haber revelado estos entramados de los paraísos fiscales, los cuales están protegidos por marañas y vericuetos.

El lassismo está restándole importancia a los papeles de Pandora y a la investigación de periodistas que antes magnificaba, al parecer quienes defienden al gobierno nacional -tras la revelación de que Lasso tuvo dinero en paraísos fiscales- pretenden deslegitimar todo, increpando  que el correísmo también tiene dinero en paraísos fiscales, lo cual es cierto, pero las verdades a medias tampoco le blindan al primer mandatario para que salga indemne e incólume; por otra parte coincido con Ramiro Aguilar, ex candidato vicepresidencial: “los ecuatorianos que vivimos afuera hacemos un gran esfuerzo para enviar dinero al Ecuador para que personas como Guillermo Lasso lo saquen del país hacia paraísos fiscales”. Es importante recordar que Lasso controló 14 sociedades offshore, la mayoría con sede en Panamá y las cerró después de que el correísmo aprobara una ley que prohibía a los candidatos presidenciales tener empresas en paraísos fiscales.