Tiene una complicación que debe ser muy estudiada.
Si consideramos que somos andinos la vida se desenvuelve entre lomas y los caminos deben realizarse no por donde es más fácil, sino obedeciendo a la naturaleza.
En efecto los caminos que se abren en las lomas, es necesario que dispongan de los canales, llamados de coronación, los mismos que están situados encima de los caminos para que se encargue de recibir las aguas lluvias sin permitir que éstas desciendan sobre las vías llevando en su trayecto todo lo que encuentra a su paso y causando la destrucción de los caminos.
Si efectivamente se cuenta con los canales de coronación, estos impedirán que las aguas vayan sobre las vías, causando graves daños la carpeta asfáltica y a los transportistas, que muchas veces por esas condiciones climáticas enfrentan graves obstáculos en las carreteras.(O)