Uno de los objetivos del Ecuador es corregir este mal que se ha apoderado de la realidad nacional entre los niños. En el plato local se registra el 18 % de desnutrición infantil.

Uno de los efectos desgarradores de la crisis económica ha sido el aumento del desempleo  y con la falta de recursos,  como un círculo vicioso ha venido la falta de una alimentación de calidad para la comunidad, los niños han sido los perjudicado directos y a quienes más está afectado esta situación.

Atacar ese fenómeno requerirá un enorme esfuerzo del gobierno, pero es evidente que otros sectores sociales y la iniciativa privada pueden ser parte de un proyecto común que permita garantizar un alimentación completa a los niños, pues es la única forma de garantizar  su buena salud y rendimiento intelectual de cara al futuro. (O)